Ser madre no significa solo cambiar pañales, calentar biberones o
pelearte con los purés. Ese solo es el comienzo, ese solo es el momento
en el que una madre se da cuenta de que es capaz de hacer cualquier cosa
por un mundo al que ha dado la vida. Ese mundo es ese hijo en el que hay millones de ilusiones…
Ser madre significa cambiar tu vida, tu tiempo y tu forma de pensar por tus hijos. Significa dar todo tu corazón y entregar tus fuerzas cada día para sacar a tus hijos adelante y enseñarles a vivir.
Significa tener una razón de ser para el resto de tu vida. Querer aprovechar y exprimir cada momento
al máximo. Tener sentimientos encontrados al ver cómo tus hijos crecen,
sintiendo dicha y nostalgia cuando avanzan dando pasos de gigante por
la vida.